Cambiar la mirada sobre las mujeres

“Necesitamos que los hombres tengan más licencias parentales. Porque los niños necesitan de los dos, del padre y de la madre para su crianza. Pero sobre todo porque las mujeres necesitamos más espacios de libertad para desarrollar nuestros derechos”, dijo Margarita Stolbizer en uno de los capítulos que forman parte de la serie Alabadas, el proyecto creado por la escritora y coach organizacional, Jorgelina Albano. Comentarios como este y tantos otros, en la voz de  distintas mujeres -referentes cada una en su entorno y disciplina, los encontré por demás interesantes. También los escuché de corrido, con los auriculares puestos, mientras Ramiro dormía. Una tarde de domingo y así surgió este post.

Hace dos años, cambié el trabajo de oficina, para dedicarme 100% a Vestite con Estilo, mi emprendimiento personal. Los primeros meses me costó adaptarme al nuevo esquema y cuando encontré el equilibrio quedé embarazada. Sin duda, mi etapa más productiva y creativa.

El comentario de Margarita dio en el clavo al recordar que Rodrigo se había tomado sólo tres días OFF en la oficina, los que usó para acompañarme en la clínica porque Ramiro nació por cesárea. Al lunes siguiente, ya estaba sentado en su oficina, con la foto de su hijo de fondo de pantalla mientras yo, en casa, trataba de responder algunos mails de clientes y aprender a darle la teta y descifrar que significaba cada llanto (¿hambre, cólicos o sueño?)

Justo o no, fue una elección. Una decisión que tomamos en familia y para no sentir que estábamos “cambiando la plata”, no contratamos a nadie para que lo cuide todos los días (dos veces por semana va de mi Tía Betty para que pueda organizarme mejor). Asumí la carga más pesada.  Porque las mujeres tenemos un fuerte mandato emocional, más que material. Como mujer tenemos que abrazar, contener, conservar la calma…

Y también, somos las mujeres, las que tejemos redes. Somos una hermandad que nos permite ir cambiando los escenarios para ir creciendo y empoderarnos juntas. Las opiniones de cada una de las referentes de los capítulos son Graciela Naum, Carolina Cayazzo, Ana Torrejón, Narda Lepes, María O´Donnell, Trinidad Gonzalez, Mercedes D´Alessandro y muchas más,  ayudan a pensar sobre el ser mujer en la sociedad actual.

El home office no es la panacea para el mundo del trabajo, pero evita la rutina y me permite definir las horas en las que soy más creativa o el momento del día en que mejor rindo para, en función de eso, establecer los tiempos de trabajo.

 

“No hay carga más pesada que una mujer liviana”, dijo Miguel de Cervantes Saavedra y resulta que la mujer de hoy intenta lograr un equilibrio entre las obligaciones y encontrar momentos para el disfrute personal (tomar un té con una amiga o jugar con Ramiro). La imagen que se tiene de cuán ideal es una cierta situación, siempre proviene de la lente, el ángulo, el momento y el espíritu con que se la mire. Para encontrar lo que se busca, hay que abrir la mirada, despejar prejuicios, estar dispuesto a encontrar. Ser permeable a nuevos modos, flexible a los cambios, listos para reinventarse. De ahí que muchas mujeres, por ejemplo, documenten su rutina a través de un blog, en el que comparten tips de estilo, recetas para las viandas escolares, escapadas de fin de semana, y ¡vaya uno a saber cuántas cosas más!

Es paradigmático pensar que la corriente de pensamiento que instó a la liberación femenina terminó encasillando a la mujer en un cuadro casi tan rígido como el de ser solo ama de casa. Las mujeres aceptamos que quedarnos en casa y atender a la prole, por un tiempo, no nos convierte en seres inferiores y también comprendimos que trabajar fuera de ella, es el modo perfecto de alcanzar el éxtasis. Hoy el gran logro conseguido es la libertad, pero concebida desde el pensamiento y no como un limitado permiso laboral.

Dejando de lado temores atados a la diversidad de posibilidades, las mujeres han aprendido a lidiar con las ganas. Elegimos todo el tiempo. Corremos riesgos. Pero lo hacemos conscientemente, sin emular a terceros. Nos autorizamos a recomenzar y a desestimar decisiones anteriores. Cambiamos de gustos, evolucionamos. Estamos conectadas pero no atadas a la realidad.

La primera temporada incluye 20 capítulos (de no más de siete minutos) se lanzó hace unas semanas y se puede ver online en www.alabadas.com

 

Imágenes Vestite con Estilo y Alabadas

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